viernes, 12 de febrero de 2016

¿Sensor pequeño, sensor grande?

Una de las ventajas de dar clases de fotografía es el contacto directo con multitud de fotógrafos, lo que te permite estar al tanto de por dónde van los tiros en esta maravillosa afición.

Uno de los temas recurrentes en la parte técnica es la presión de los fabricantes de cámaras para aumentar el tamaño de los sensores. Si miramos a los dos grandes (C&N), que se reparten el 70% del mercado de cámaras de objetivos intercambiables, no deja de sorprender la machaconería con la que intentan vender las carísimas cámaras de sensor "grande" (FF en Canonlingua, FX en Nikonlingua). La cuestión fundamental es: ¿han conseguido convencer a sus clientes, y en qué medida? Por lo que veo en los cursos que imparto, los fabricantes mencionados han podido dotar de un aura de superioridad al formato grande, aunque apenas han conseguido mover la base instalada de cámaras con sensor APS-C ("pequeño").

Puesto que hay un gran número de fotógrafos que tienen una cámara con sensor APS-C y están considerando, o pueden hacerlo en el futuro, moverse a un sensor que es más del doble de grande que el actual, resulta interesante analizar las diferencias entre ambos formatos sin que el análisis esté sesgado por intereses comerciales. Para no alargarlo demasiado, trataré el caso de cámaras réflex y referiré el análisis a la captura de fotos con el mismo encuadre (mismo ángulo visual).

Empecemos por lo esencial: el tamaño del sensor determina el tamaño de la cámara y su coste de fabricación crece con la superficie, luego la cámara es más grande, pesada y cara (1). Por la misma razón aumenta el tamaño de los objetivos, que tienen que cubrir con su círculo de imagen toda la superficie del sensor. Por tanto el sensor grande exige objetivos más grandes, pesados y caros (2). Además, para el mismo ángulo visual, se necesita una distancia focal mayor, lo que nos lleva nuevamente a objetivos más grandes, pesados y caros (3).

¿Y que se consigue con más del doble de superficie del sensor grande respecto del pequeño (2,25x, en realidad)? Recoger el doble de luz, más o menos. ¿Qué se puede hacer con este aumento de luz? Hay dos alternativas: la primera es mantener el mismo número de elementos fotosensibles, que consecuentemente serán más grandes, y la segunda es mantener el tamaño del elemento fotosensible y aumentar su número. En el primer caso se mantiene la resolución y se reduce el ruido por píxel (4); en el segundo, se mantiene el ruido por píxel y se duplica la resolución (5)

¿Qué pasa con la profundidad de campo? Veamos: la PdC disminuye con el aumento de la focal y aumenta con el tamaño del sensor, pero como el primer factor influye más que el segundo, el sensor grande, para el mismo encuadre, necesita más focal y como conclusión se pierde PdC (6). ¿Cuánto? Aproximadamente hay que cerrar un diafragma para conseguir la misma PdC que con un sensor pequeño. Por ejemplo: se consigue la misma PdC a F11 con sensor grande que F8 con el sensor pequeño.

Miremos ahora dentro de la cámara. El sensor determina el tamaño del obturador, de los espejos y del visor. El sensor grande implica un visor más grande (7), lo que facilita el encuadre y la rapidez de respuesta del fotógrafo.

El mayor tamaño de las piezas móviles aumenta su masa y si se mantiene la velocidad de sincronismo entre formatos, el obturador debe viajar 1,5 veces más rápido. Conclusión: más vibraciones en el momento del disparo (8). Este factor, unido al mayor peso del conjunto cámara más objetivo, obliga a utilizar un trípode y una rótula más pesados, robustos y caros (9). Consecuencia de un equipo más voluminoso, las bolsas de transporte son más grandes, pesadas y caras (10)

Para acabar, si exponemos ambos sensores al mismo nivel y tipo de suciedad ambiental, el sensor grande tendrá el doble de manchas (11), pero éstas ocuparán la mitad de la superficie en la imagen (12). Es decir, habrá más manchas pero serán más pequeñas.

Entonces, ¿tiene base la supuesta superioridad incuestionable del sensor grande? Depende de las las necesidades del fotógrafo. Por ejemplo, si se desea aislar al sujeto del fondo, como ocurre en el retrato, la menor PdC dará ventaja al sensor grande, pero si se practica fundamentalmente la fotografía de fauna salvaje, el sensor APS-C necesita focales mas cortas y es la solución más adecuada.

Desgraciadamente la cámara es parte de un sistema. Si el fabricante apuesta por el sensor grande y ofrece una gama más completa de cámaras y objetivos para él que para el sensor pequeño, la elección queda muy condicionada. Casos como la apuesta fortísima de Sony por las cámaras y los objetivos de la serie 7, o los seis años y medio que ha tardado Nikon en lanzar la sucesora de la D300s, son ejemplos de la preferencia de los fabricantes por el sensor grande.

Es lo que hay.

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