domingo, 14 de noviembre de 2010

Policiales y el segmento de las réflex baratas.


Ésta es Policiales (nombre oficial; Teresa), gatita abandonada a principios del verano y condenada a una muerte casi segura o a algo mucho peor, si no fuese porque la recogimos y la metimos en casa.

Me gusta llamarla Policiales porque poco antes de que apareciese por casa vi una película uruguaya donde aprendí que en Uruguay llaman así a la sección de sucesos de los periódicos; me gustó el palabro. Y como Tere se pone a menudo en modo Investigación (es taaaaan curiosa), pues con Policiales se ha quedado.

La foto es mala, lo sé. Claro. Es una foto de aquí te pillo, aquí te mato, hecha como parte de la prueba de una Nikon D5000 que me dejaron para que comprobase que funcionaba correctamente. Es lo que tiene haberse hecho fama de saber de esto entre la familia, los amigos y en el trabajo.

El caso es que la foto está hecha con el flash interno y con el ajuste automático de la sensibilidad, lo que dio 1250 ISO. El objetivo es el básico (18-55 F3,5-5,6 VR), omnipresente en los kits. El original es un fichero raw procesado con Capture One v5; en este caso sólo subí un décimo de EV la exposición y aplique una ligera máscara de enfoque. Examinando un par de recortes tras procesarla con todas las reducciones de ruido desactivadas, se puede apreciar la gran mejora que han experimentado los sensores de este tipo de cámaras, capaces de sacar los colores a sus homónimos de cualquier réflex digital profesional con más de cinco o seis años de antigüedad.



En este recorte a píxeles reales se aprecia el ruido en las sombras. No está nada mal y promete mucho si se le aplica un proceso posterior cuidadoso. Con sus 12 Mpíxeles, este sensor APS-C (DX en el dialecto nikoniano) da para positivar a 30x45 cm. sin despeinarse, y a 50x70 cm. si partimos de buena materia prima en el raw e interpolamos con cuidadín. Dado que los laboratorios que todavía resisten el embate de la ola digital utilizan máquinas que requieren 10 píxeles por milímetro, un 30x45 cm. necesita 13,5 millones de píxeles, pan comido para un sensor con 12 millones de elementos fotosensibles. Claro está, un 50x70 cm. se va a 35 millones, pero bien postprocesada y vista a distancias razonables, las ampliaciones quedarán de lujo.

Otro aspecto que me llamó la atención es su rango dinámico. Policiales es mi primera gata en blanco y negro, si hacemos salvedad de la mancha rosa que constituye su nariz y de sus ojos verdes. ¿Cómo resulta un primer plano de su cara?


Veamos otro recorte a píxeles reales. El grado de detalle en las altas luces es notable, se percibe bien la textura del pelo y las gradaciones del blanco y del rosa son naturales. La nitidez es la que es, el objetivo de kit, aun a F8, no es para echar cohetes, y encima le he aplicado la máscara de enfoque made in Imagenlibre, que es lo más parecido a no aplicar ninguna. Odio los efectos indeseados de la nitidez digital; un empujoncito para eliminar la blandura propia de los sensores Bayer y nada más.

El foco, clavado. El enfoque no ha dejado de mejorar con los años; la D5000 cuenta con el mismo sistema que la semiprofesional D200, anunciada hace seis años y que costaba tres veces más. La medición de luz, tanto ambiente como flash, prácticamente en el sitio. Impresionante. Da que pensar. Sobre todo, a los que nos hemos gastado una pasta gansa en una cámara de categoría superior. Para la mayoría de las situaciones fotográficas de la mayoría de aficionados que se meten en el mundo de las réflex, es difícil justificar un equipo más allá de una cámara básica como ésta. Si se quiere calidad de imagen, lo mejor es ponerle buenos objetivos y no hacer a la inversa.

Aunque siempre podremos criticar el tamaño de su visor, es tan chiquitín...



jueves, 4 de noviembre de 2010

El misterioso mundo del encuadre.

Anda la peña alterada por la proliferación de sensores de diferentes tamaños, lo que produce dificultades a la hora de entender cómo encuadra el sistema cámara-objetivo. En el mundo réflex han aparecido cuatro tamaños de sensor, desde el más chiquito (cuatro tercios) hasta el más grande (igual a la película de paso universal, o lo que es lo mismo, que mide 24 x 36 mm.)

El problema se siente en su máxima intensidad cuando se monta un objetivo diseñado para paso universal en cámaras con sensores más pequeños y el fotógrafo quiere entender cómo se ve afectado el encuadre resultante. Históricamente, producto del dominio casi absoluto del paso universal en la industria fotográfica durante la segunda mitad del siglo XX, se asociaba el encuadre a la distancia focal del objetivo, obviando que aquél depende también del tamaño del elemento fotosensible.

Por este motivo, una y otra vez aparece este tema en los foros de fotografía. Yo soy asiduo de Nikonsitas, pero lo mismo da el foro de fotografía que consultes; lo verás una y otra vez. Por eso copio lo que he publicado recientemente en dicho foro, en uno de los hilos que sacó el tema del armario, one more time. A ver si, entre todos, conseguimos aclararlo:

Desgraciadamente para entender el misterioso mundo del encuadre hay que recurrir algo a las matemáticas y a un concepto caído en desuso, el ángulo de visión, que es la madre del cordero.

El encuadre se mide por el ángulo de visión, normalmente diagonal (aunque también se utilizan el vertical y el horizontal), definido por el ángulo imaginario que une a la cámara con los dos elementos de la escena correspondientes a los situados en los extremos de una de las dos diagonales de la foto. No hace falta nada más para definir un encuadre.

¿De qué depende el ángulo de visión? Veamos su fórmula para enfoque a infinito en objetivos con representación rectilínea, aunque es válida para la mayoría de distancias de enfoque:

ángulo de visión = 2 * arco tangente (D/(2*f))

donde D es el tamaño de la diagonal del sensor y f es la distancia focal.

Como se puede ver, a mayor focal, menor ángulo de visión. A mayor tamaño del sensor, mayor ángulo de visión. Por supuesto, el círculo de la imagen formado por el objetivo sobre el plano del sensor debe ser lo suficientemente grande como para que lo cubra por entero. Teniendo en cuenta esta limitación, se pueden utilizar muchos tipos de sensor con un objetivo dado.

Ahora juguemos un poco con las cifras. ¿Cuanto hay que aumentar la focal para mantener el encuadre si aumentamos el tamaño del sensor? Pues exactamente en la misma proporción en que aumentamos la diagonal del sensor. En el caso particular de tratarse de un sensor DX y otro FX, dado que éste tiene una diagonal aproximadamente 1,5 veces mayor que aquél, la focal debe multiplicarse por 1,5 para mantener encuadres equivalentes. En sentido inverso FX > DX, hay que dividir la distancia focal por 1,5.

En cuanto al tema del recorte, es una mala imagen mental. Todos los objetivos sufren un recorte de su círculo de imagen cuando ésta se proyecta sobre el sensor; no puede ser de otra manera, pues éste es rectangular. Además, el círculo de imagen es mayor que el mínimo teórico necesario para cubrir el sensor para el que se ha diseñado el objetivo, y si se trata de un objetivo zoom, su círculo de imagen cambia de tamaño cuando se cambia la focal. La pregunta correcta es: ¿este sensor es compatible con este objetivo?, cuya respuesta es afirmativa si las dimensiones del sensor son menores o iguales al sensor más grande para el que se diseñó el objetivo. Por este motivo, los objetivos diseñados para la película de 24x36 mm. (los denominados FX por Nikon) son compatibles con sensores DX, pero no al revés.

Información de referencia: http://en.wikipedia.org/wiki/Angle_of_view

Saludos.