viernes, 5 de febrero de 2016

¡Bien, Sony!

Ante la inactividad interesada de los grandes de la fotografía, Sony parece la única empresa con ganas de pasar página y desterrar los elementos mecánicos de la cámara fotográfica, como en su día hizo con la película fotosensible (¡ah, que tiempos los de la Mavica!)


 Lo que me gusta de la Alpha 6300, la nueva cámara (APS-C, 24 Mpíxeles) sin espejo y con objetivos intercambiables de Sony, es su focalización en los elementos que verdaderamente importan al fotógrafo: el visor y el sistema de enfoque, los elementos que, bien desarrollados, acabarán por enviar las réflex al museo.

Será porque hay que diferenciarse de los móviles para vender una cámara fotográfica, pero en cualquier caso se agradece que los fabricantes incluyan visores electrónicos mejorados en sus nuevos productos, aumentando su resolución y su frecuencia de refresco. No es lo mismo que un visor óptico, pero cuando las diferencias sean pequeñas, ya no importará.

El otro gran punto débil de las cámaras puramente electrónicas es el sistema de enfoque. Y en este apartado, Sony ha apostado fuerte: muchos elementos de enfoque por detección de fase, cobertura prácticamente completa del encuadre y más velocidad de reacción. Un sistema de enfoque que se acerca más y más al que ofrecen las cámaras réflex.

Ahora sólo falta conocer cómo se comporta (para eso están las pruebas serias, como las de Tom Hogan o DPReview). A poco que cumpla las expectativas creadas, va a ser otro clavo en la tapa del ataúd de la cámara réflex. ¡La segunda revolución digital se acerca!



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