miércoles, 6 de noviembre de 2013

La nueva moda: cámaras retro

Impresionante. No tengo palabras.

Tras refinar hasta la extenuación el concepto réflex para adaptarlo al sensor digital, comenzó la desbandada. Todos los fabricantes, excepto la santa dualidad (Nikon-Canon), se echaron al monte para acabar con las tripas del sistema réflex: los espejos (que son dos) y el visor óptico: Oly, Panasonic (el chico nuevo en el barrio), Sony, Fuji... Casi lo han logrado, pero no pueden con la física; lo que se ve en un visor electrónico es siempre el pasado.

Bueno, ahí estaban, hasta que a los de Fuji les dio por rescatar el espíritu sesentero, ese de las cámaras de película donde todos los controles eran mecánicos, y a los demás por seguirle. Para los jóvenes y los maduros con mala memoria, me estoy refiriendo a esto (Nikon FE, finales de los 70):


El proceso de la exposición y su control es muy sencillo: primero, se selecciona en la rueda de la izquierda la sensibilidad de la película (y mientras quedase carrete, uno se olvida de este parámetro). Luego, se fija la abertura del diafragma con el anillo situado en el objetivo (parte superior central). Finalmente, se selecciona el tiempo de exposición con la rueda situada a la derecha, hasta que en el visor la aguja del exposímetro queda en el centro. Subexponer o sobreexponer es pan comido: se gira en el sentido de las agujas del reloj un clic el control de la abertura o el del tiempo de exposición para subexponer 1 EV (o al revés para sobreexponer). Simple, coherente y elegante, ¿no?

En la era digital todo es más confuso. En especial, el control de la exposición: varios modos automáticos, escenas, PASM (o PAvTvM en Canon), ruedas, diales, menús... muchas formas de hacer una sóla cosa. A veces la libertad exige pagar un precio. Asombra ver cuántos fotógrafos no tienen claro el método que deben seguir para el cálculo de la exposición, y ni siquiera entienden que se necesite un método para no perderse en una interfaz de usuario tan confusa.

Veamos qué ofrece Fuji en su línea X de cámaras y objetivos "nostálgicos":


La Serie X, a pesar de su apariencia antigua, es un sistema completamente nuevo, tanto en las cámaras como en los objetivos, y dotado de sensor digital. Vemos que la selección de la abertura no ha cambiado, así como el tiempo de exposición. ¿Y la sensibilidad? Se ha perdido el control mecánico; hay que hacerlo al modo tradicional de la era digital: menú y pantalla (o botón y pantalla), pero da lo mismo, hay que pulsar un botón, girar una rueda de control y verificar en la pantalla o en el visor el valor seleccionado.

A cambio, aparece en la parte inferior derecha un control mecánico de la compensación de la exposición, funcional sólo en los modos de exposición semiautomáticos o automático. ¡El pasado nunca vuelve del todo!

Y para cerrar el círculo, veamos cómo Nikon ha reencarnado la FE en su ultimísimo modelo (con sensor digital, of course), un auténtico canto de sirena para nostálgicos de un tiempo que no volverá; la Df.


 Resulta familiar, ¿no? La rueda de selección de la sensibilidad a la izquierda (con el extra del control de compensación de la exposición en la parte superior), el control del tiempo de exposición en la parte derecha, un selector del modo de exposición (MASP) en el borde derecho... ¿no falta algo?

Pues falta el anillo de selección de la abertura en el objetivo. Porque el tiempo no pasa en balde, y esos anillos mecánicos se sustituyeron por un control electrónico residente en la cámara. Así que, si te has venido arriba pensando que podrás disparar como lo hacían tus padres y abuelos (o tú, si eres lo suficientemente mayor), olvídalo. Mira más de cerca la imagen: verás dos ruedas de control, situadas en la parte derecha de las caras anterior y posterior de la cámara. La delantera está en posición vertical, mientras que la posterior ocupa la posición horizontal, más habitual. Sintetizando, se mantiene la interfaz de usuario que ha dominado las cámaras de los últimos 20 años, a la que se añade un intento de remake con toda esa profusión de ruedas -y mecanismos de bloqueo-, más estético que práctico.

A pesar de todo y para los atascados que -de verdad- quieran repetir la experiencia del pasado (la cámara es compatible con todos los objetivos de montura F desde la creación del Universo), basta remontarse hacia atrás en el tiempo para encontrar objetivos Nikkor con anillo mecánico de enfoque. Yo mismo he estado tentado durante un par de segundos para vender mi equipo Nikon y comprar la Df, el 35 mm. F2 D, el 135 F2 DC y echarme al monte de la nostalgia... Pero solo ha sido un par de segundos. Mi D700 siguen siendo lo más parecido a un clásico que haya fabricado Nikon en la era digital, y cuenta con una interfaz de uso propia del siglo XXI.



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