21/10/2026

El Archivo Fotográfico digital (5). La documentación (I)

La terea.

Abramos otro melón: el de la clasificación, catalogación o documentación, como queremos llamarlo. Todos estamos de acuerdo en que de nada sirve tener una extensa colección de fotografías bien organizadas en una estructura de ficheros y procesadas a nuestro gusto si luego somos incapaces de encontrarlas. Es la estrategia del banco de peces para defenderse de los depredadores que se vuelve contra los intereses del fotógrafo: solo algunos son visibles, los situados en los bordes del banco. Como ejemplo, la foto inferior se "ocultó" hábilmente a pesar de que procuro denominar las carpetas de aerdo a un esquema claro y riguroso. Era una foto hecha para una exposición sobre lectura en una biblioteca. Aunque la busqué por "libro" y "biblioteca" no la encontraba; pasé por alto que en Valencia se hablan dos idiomas. La exposición se llamó: "Obri un llibre", y así lo trasladé al nombre de la carpeta.

Por tanto tenemos una tarea más por delante si queremos un AF plenamente funcional: documentar nuestras fotos.

¡Qué fácil es perder una foto!


El dilema.

Aquí hay que abrir un paréntesis, porque estamos en medio de una revolución que, probablemente, cambiará la forma de documentar las fotografías. Estas contienen toda la información necesaria en forma visual; pero dadas las limitaciones actuales de la informática, el proceso de documentación debe trasladar al lenguaje escrito parte de esta información para que sea accesible con las herramientas de búsqueda textual disponibles. Todavía no disponemos de herramientas fiables que resuelvan la interrogación visual, es decir, que identifiquen visualmente elementos de una imagen a partir de una interrogación escrita en lenguaje común y corriente. Herramientas que permitan seleccionar una serie de términos (por ejemplo, aeropuerto, agua, amanecer, multitud, tristeza...) y nos devuelvan las imágenes que contengan estos términos en su contenido visual, sin omitir ninguna (falsos negativos) y sin incluir las que no los contengan (falsos positivos).

Hasta ahora. El desarrollo de la inteligencia artificial (IA) ha llegado a un punto en el que esta terea, hasta ahora imposible, está a punto de convertirse en rutinaria. Pero todavía no lo ha hecho, así que tenemos un dilema: esperar a que la IA resuelva el problema de la interrogación visual o lo hacemos a la antigua, examinando las fotografías y traduciendo sus contenido visual que nos interese a palabras para permitir las búsquedas textuales.

12/05/2026

El archivo fotográfico digital (4). La estructura (II).

Puntos clave en la gestión de la estructura del AFD.

Mi experiencia como fotógrafo aficionado y, ocasionalmente, como formador en fotografía me ha permitido conocer, de primera mano y por otros fotógrafos, las peculiaridades del manejo de grandes archivos de fotografía. Una y otra vez me he encontrado con los mismos problemas, que pueden combatirse con el conocimiento de los puntos clave que trato a continuación. Si estás acumulando fotografías y te planteas mejorar tu archivo fotográfico, este contenido te podrá ayudar.

¡Huye de estructuras demasiado complejas!


Cualquier estructura es mejor que ninguna.

Aunque la estructura del archivo fotográfico digital (AFD) parece algo secundario cuando tenemos en las manos el resultado de una excelente sesión con cientos o miles de fotos y nos dejamos llevar por la urgencia de descargarlas y procesarlas, la realidad es que el desorden se extiende con rapidez y lo que parece más o menos ordenado en el momento, meses o años después, tras la acumulación de más y más material, se convierte en un desastre al que cada vez apetece menos poner orden. ¡No caigas en esta trampa! Cuanto antes tengas claro la estructura adecuada y la implementes, menos te costará y antes disfrutarás por completo de tus fotografías.

Documenta por escrito la estructura y las excepciones.

Cualquier decisión que se tome sobre la organización de información sólo tiene sentido si se aplica sistemáticamente, ahora o dentro de diez años. No confíes en la memoria: ¡escríbelo en un documento, y mantenlo actualizado!

Teniendo en cuenta las limitaciones de los sistemas de archivos, habrá algunos contenidos que deben ser tratados como excepciones. En la medida de lo posible, documenta también cómo quieres que se traten éstas; en la entrega anterior expliqué cómo las fotos hechas con el teléfono móvil de mi AFD tenían una estructura diferente. ¡También debe ser documentada!

13/03/2026

El archivo fotográfico digital (3). La estructura (I).

Sin cimientos y estructura no hay edificio. Lo mismo pasa en el mundo digital: si los cimientos son el hardware, la estructura es el sistema de ficheros. Y de eso hablaré en esta entrega.

Sin estructura no hay edificio. Ciudad de las Ciencias, Valencia

La organización del sistema de ficheros

Los sistemas de ficheros actuales de casi todos los sistemas operativos tienen la misma organización lógica, establecida hace más de 60 años: el árbol invertido. Consta de dos tipos de elementos: ficheros (archivos) para contener la información y directorios (carpetas) para establecer la jerarquía. Un directorio se almacena en un directorio superior o es la raíz del sistema de ficheros, y puede contener tantos elementos (directorios y ficheros) como se quiera. Un fichero sólo puede almacenarse en un directorio y no contiene ningún elemento. La similitud con un árbol invertido es evidente, siendo las ramas, directorios y las hojas, ficheros.

En el caso del NTFS de Windows existe un directorio raíz por cada unidad física o lógica de disco, denominado por una letra mayúscula y el símbolo ":". ¿Quién no conoce el famoso disco C:, tan antiguo como el MS-DOS?

Este paradigma se mantiene por su sencillez y su versatilidad. Se adapta bien a muchos escenarios de datos, siempre que la característica 1 > N (un elemento superior, varios elementos inferiores) no suponga un impedimento insalvable para la gestión de los datos que contiene. Cuando esto ocurre se utilizan bases de datos, herramientas capaces de establecer cualquier tipo de correspondencia entre datos.

16/02/2026

El archivo fotográfico digital (2). El tamaño

En la entrada anterior sobre el AFD indiqué varias métricas para definir su tamaño: el espacio, el número de archivos y el número de fotografías. Las dos primeras son triviales y sencillas de obtener; basta con el administrador de archivos del sistema operativo. En mi caso el resultado para las dos primeras es este:

Gracias a que tengo todo mi AF colgando de una sola carpeta dedicada en exclusiva a contenerlo, basta con consultar sus propiedades para saber qué espacio ocupa y cuántos archivos tiene (567 GB y 66.000 archivos, respectivamente). Lo que no está nada claro es cómo obtener el número de fotografías; veamos el porqué.

De los ficheros a las fotografías.

Desde la llegada del formato RAW, que por definición no se puede modificar, las fotos se desdoblaron en, al menos, dos ficheros: el original y el procesado. Pero hay más archivos involucrados en la obtención de la foto final; veamos algunas causas.

En primer lugar, los datos aportados durante el procesado y la clasificación tienen que almacenarse en alguna parte ya que, por definición, los ficheros originales en formato RAW no pueden modificarse. La estrategia más extendida entre las aplicaciones fotográficas es almacenarlos en uno o varios ficheros, con el mismo nombre que la foto original y con extensiones diferentes. Un ejemplo bastante extendido es el archivo .XMP, en el que el módulo ACR del Photoshop de Adobe almacena los parámetros de procesado de cada fichero RAW "revelado". Si además se aplican máscaras de edición, se crea un archivo adicional con extensión .ACR. Lightroom Classic (LrC), también de Adobe, utiliza una estrategia diferente: establece una base de datos, denominada "Catálogo", que reside en un directorio determinado de uno de los discos del ordenador, y en ella almacena todos los ajustes de procesado y los datos de clasificación de todas las fotos que gestiona, mediante una estructura compleja compuesta por un gran número de ficheros que sólo la aplicación entiende. Obviamente, para un AFD gestionado con LrC, el catálogo debe considerarse parte de aquel.

En segundo lugar, hay ciertos tipos de fotografía que sólo se materializan como composición de varias fotografías originales. Panorámicas, alto rango dinámico y combinación de foco son algunos ejemplos. Veámoslos en detalle

Panorámica.

Es el resultado de la composición bidimensional de varias fotografías para captar un campo visual u obtener una resolución imposibles de realizar con una sola toma. Según la orientación pueden ser horizontales o verticales. Veamos un ejemplo de panorámica horizontal:

Campos de arroz de la Albufera (10 fotos,  resolución original 15.019 x 4.329 píxeles)

09/02/2026

El archivo fotográfico digital. Introducción

Empiezo una serie de artículos sobre un aspecto de la fotografía que no recibe, en mi opinión, la suficiente atención en la era de la fotografía digital. Porque si algo cambió radicalmente con el nacimiento y la popularización del soporte digital en fotografía fue el archivo fotográfico (AF en adelante). Aunque hay otras formas de soporte, me ceñiré a su versión puramente digital (AFD). A partir de ahora, cuando indique AF, me estaré refiriendo al AFD.

Estos artículos están confeccionados desde mi punto de vista como fotógrafo aficionado con 25 años de fotografía 100% digital (incluyendo la captura con cámaras digitales) y con un AF que contiene más de 25.000 fotografías finalizadas. Espero que esta serie de artículos sea útil para otros fotógrafos que no han resuelto satisfactoriamente o tienen pendiente, en todo o en parte, la gestión de su AF.

Definición

Primero hay que definirlo: el AF es el conjunto formado por las imágenes originales captadas por la cámara fotográfica, las imágenes intermedias y finales, su procesado y su clasificación, sustanciado en una colección de archivos digitales. A lo largo del siglo XXI, de la mano de la expansión de la fografía digital, el soporte del AF ha migrado desde la película y el soporte papel a la expresión digital en forma de datos contenidos en ficheros, al igual que el sonido, el vídeo, etc. Como se verá, con profundas implicaciones, siendo la más importante de todas el tamaño; el número de fotografías de los AF ha aumentado en varios órdenes de magnitud. Gestionarlo correctamente se ha convertido en una necesidad imperiosa para todo fotógrafo que aprecie en algo su trabajo o su afición.

Parte de un AF

La cadena de producción y gestión del AF en la fotografía digital está formada por:

  • Fotografías originales: Directamente desde una cámara digital (sea ésta un dispositivo dedicado o un componente en otro dispositivo digital, como un teléfono o una tableta). Se sustancia en un conjunto de ficheros almacenado en una o varias ubicaciones (copias de respaldo) y accesible por uno o varios ordenadores.
  • Conservación de los datos: común a cualquier tipo de contenido digital, incluye la replicación del contenido mediante la realización de copias de respaldo para protegerlo de pérdida o deterioro por fallos del hardware o del software, y la migración forzada por el cambio de los dispositivos de almacenamiento y la obsolescencia de los formatos de archivo.
  • Entorno de procesado: es el equivalente al laboratorio químico, y está compuesto por las aplicaciones que generan las imágenes finales a partir de las originales, generando dos tipos de productos intermedios: los ajustes que definen las transformaciones que se aplican a las imágenes originales y las imágenes intermedias, necesarias en transformaciones complejas o cuando se necesitan varias aplicaciones para el procesado.
  • Entorno de clasificación: aprovechando las ventajas del soporte digital, supone la adición de información (también llamada metadatos) que permite buscar, ordenar y clasificar el AF. Incluye los metadatos y las aplicaciones para visualizarlos y modificarlos.
  • Imágenes finales: compuesto por la fotografías que, en un instante dado, se consideran completamente procesadas y clasificadas. De cada fotografía del AF debe existir, al menos, una copia finalizada, disponible para visualizar y compartir. Pero no es infrecuente que existan varias versiones finales de una fotografía, dependiendo del uso que se le vaya a dar.

El tamaño del AF

Dado que en su forma digital no es más que un conjunto de ficheros, se puede definir por su número o por el espacio que ocupa. Sin embargo, el dato más interesante para el fotógrafo es el número de fotografías que lo componen, pero este dato no es inmediato ni fácil de obtener, como se verá más adelante.

28/04/2022

Calibrar y perfilar el monitor con SpiderX Pro (4ª parte)

El calibrador DisplayX Pro de Datacolor


Ahora que ya he expuesto los conceptos básicos necesarios para entender cómo se ajusta un monitor utilizando un sistema de medición fiable y preciso, comentaré lo que pienso de este producto.

En primer lugar, los fotógrafos (especialmente los aficionados) tenemos un serio problema con el ajuste de nuestros monitores, porque la industria de la gestión del color se centra fundamentalmente en satisfacer las necesidades de los profesionales. Sólo dos empresas ofrecen calibradores para monitores a un precio razonable (entre 100 y 200 €), Datacolor y Xrite/Calibrete, y esperemos que sigan mucho tiempo.

Antes de mostrar el proceso de ajuste con el DisplayX Pro, quiero destacar el principal problema de este producto. El calibrador se vende en dos versiones, la Pro y la Élite, a unos 130€ la primera y 230€ la segunda (precios aproximados en abril de 2022). Las dos comparten el mismo dispositivo físico, por lo que las diferencias en funcionalidad se deben exclusivamente a la aplicación que lo controla. Aquí surgen varias preguntas: ¿qué se ha recortado en la versión Pro? ¿Son suficientes sus prestaciones para su uso en fotografía? ¿Hay alguna forma de sacarle más partido al calibrador en su versión Pro?