16/02/2026

El archivo fotográfico digital (2). El tamaño

En la entrada anterior sobre el AFD indiqué varias métricas para definir su tamaño: el espacio, el número de archivos y el número de fotografías. Las dos primeras son triviales y sencillas de obtener; basta con el administrador de archivos del sistema operativo. En mi caso el resultado para las dos primeras es este:

Gracias a que tengo todo mi AF colgando de una sola carpeta dedicada en exclusiva a contenerlo, basta con consultar sus propiedades para saber qué espacio ocupa y cuántos archivos tiene (567 GB y 66.000 archivos, respectivamente). Lo que no está nada claro es cómo obtener el número de fotografías; veamos el porqué.

De los ficheros a las fotografías.

Desde la llegada del formato RAW, que por definición no se puede modificar, las fotos se desdoblaron en, al menos, dos ficheros: el original y el procesado. Pero hay más archivos involucrados en la obtención de la foto final; veamos algunas causas.

En primer lugar, los datos aportados durante el procesado y la clasificación tienen que almacenarse en alguna parte ya que, por definición, los ficheros originales en formato RAW no pueden modificarse. La estrategia más extendida entre las aplicaciones fotográficas es almacenarlos en uno o varios ficheros, con el mismo nombre que la foto original y con extensiones diferentes. Un ejemplo bastante extendido es el archivo .XMP, en el que el módulo ACR del Photoshop de Adobe almacena los parámetros de procesado de cada fichero RAW "revelado". Si además se aplican máscaras de edición, se crea un archivo adicional con extensión .ACR. Lightroom Classic (LrC), también de Adobe, utiliza una estrategia diferente: establece una base de datos, denominada "Catálogo", que reside en un directorio determinado de uno de los discos del ordenador, y en ella almacena todos los ajustes de procesado y los datos de clasificación de todas las fotos que gestiona, mediante una estructura compleja compuesta por un gran número de ficheros que sólo la aplicación entiende. Obviamente, para un AFD gestionado con LrC, el catálogo debe considerarse parte de aquel.

En segundo lugar, hay ciertos tipos de fotografía que sólo se materializan como composición de varias fotografías originales. Panorámicas, alto rango dinámico y combinación de foco son algunos ejemplos. Veámoslos en detalle

Panorámica.

Es el resultado de la composición bidimensional de varias fotografías para captar un campo visual u obtener una resolución imposibles de realizar con una sola toma. Según la orientación pueden ser horizontales o verticales. Veamos un ejemplo de panorámica horizontal:

Campos de arroz de la Albufera (10 fotos,  resolución original 15.019 x 4.329 píxeles)

Realicé las 10 fotografías que la forman en formato vertical, con la cámara montada en un trípode. Fijé tanto la exposición como la distancia de enfoque y giré horizontalmente la cámara de tal forma que hubiese algo de superposición entre fotos contiguas para que la composición tuviese continuidad cuando se generase la imagen compuesta.

No lo he dicho antes, pero me imagino que se desprende de lo leído: desde hace bastantes años proceso mis fotos con aplicaciones de Adobe, fundamentalmente con Lightroom Classic (LrC) y esporádicamente con Photoshop (Ps), así que, sin pretender que estos artículos sean tutoriales de estos productos, me apoyaré en ellos para ilustrar los conceptos que trate. Aquí se puede ver la fotografía final y sus diez componentes tal como las "ve" LrC:


Alto rango dinámico.

Es una composición de fotografías de la misma escena, capturada con exposiciones diferentes, lo que permite extender el rengo dinámico del sensor de la cámara evitando tanto las zonas quemadas como las muy oscuras sin detalle, mediante un criterio de combinación basado en la luminosidad de cada parte de la escena. Se denomina habitualmente por su acrónimo inglés (HDR). Las fotografías que la componen se suelen tomar con la función de horquillado de la cámara, definiendo el número de tomas y el incremento de la exposición entre dos tomas consecutivas. Sólo se pueden realizar cuando la escena es estática, y es conveniente situar la cámara en un trípode. Vemos un ejemplo:

HDR compuesta por tres tomas (corrección de la exposición: -2,67 -0,67 +1,33 EV)

El incremento de la exposición entre tomas es de 2 EV, lo que extiende el rango dinámico a un máximo de 4 EV. Se ha aplicado una corrección genérica de -0,67 EV a las tres fotos para reproducir la luz del atardecer. Nuevamente, varias archivos forman una única foto, como se ve en su representación de LrC:


Combinación de foco.

Al igual que el HDR, la escena es la misma pero lo que varía es la zona enfocada. Permite extender la profundidad de campo por encima de la teóricamente posible para una fotografía hecha con una combinación dada del tamaño del sensor, la distancia focal y la zona enfocada. Se utiliza mucho en foto de macro y producto. Lógicamente, el uso del trípode es esencial.



Esta foto está compuesta por ocho tomas en las que se ha variado ligeramente la distancia del plano de enfoque para conseguir que haya zonas suficientemente enfocadas que se solapen.


Fotografías procesadas.

Estos ejemplos dejan claro que no se puede asociar el número de ficheros del AFD al número de fotografías. Además, la duplicidad formada por la foto original y la foto procesada tampoco se mantiene, ya que hay casos en que se genera más de una foto procesada a partir del original (o conjunto de originales, como ya hemos visto).

Lo normal es que, al menos, haya una foto procesada (llamémosla "maestra") con todos los ajustes y datos de clasificación aplicados, a la misma resolución que la original y en un formato universal (como el formato jpg) con la mínima tasa de compresión posible. Pero una foto tiene muchos usos y a veces la foto procesada maestra no sirve, así que hay que generar copias procesadas adaptadas a usos diferentes, que también forman parte del AFD. Veamos algunos casos:
  • Envío por correo o publicación en Internet. Hace falta que la fotos sean menos "pesadas" (ocupen menos espacio en disco) o tengan una resolución menor que la original.
  • Impresión. Las empresas que producen copias en papel de alta calidad necesitan las fotos a una resolución y con un espacio de color determinados, que no coinciden con los de la foto procesada maestra.
  • Privacidad. Al generar la copia maestra se incluyen todos los datos de clasificación. Por criterios de privacidad algunos deben eliminarse cuando compartimos la foto con otras personas o con el público en general, como la localización por GPS o el nombre de las personas que aparecen en ella, lo que obliga a generar una copia adicional sin esta información.
  • Procesado diferente. A partir del mismo original, se pueden realizar tantos procesados como se quiera. Por citar el caso más frecuente: dos procesados, uno en color y el otro en blanco y negro. En este caso es debatible si se trata de una fotografía o de dos.

Conclusión.

Si el concepto de fotografía puede incluir varias capturas de cámara, varias copias procesados y la información de procesado y clasificación, no es nada sencillo saber cuántas fotos tiene un AFD.

No se trata de un problema irresoluble, pero si se quiere resolver es necesario que la estructura de archivos y directorios del AFD se planifique de antemano para obtener este dato. Huelga decir que la estructura del AFD responde a otros muchos criterios y condiciona su manejo y su evolución, por lo que merece que le dediquemos el siguiente artículo de esta serie.









09/02/2026

El archivo fotográfico digital. Introducción

Empiezo una serie de artículos sobre un aspecto de la fotografía que no recibe, en mi opinión, la suficiente atención en la era de la fotografía digital. Porque si algo cambió radicalmente con el nacimiento y la popularización del soporte digital en fotografía fue el archivo fotográfico (AF en adelante). Aunque hay otras formas de soporte, me ceñiré a su versión puramente digital (AFD). A partir de ahora, cuando indique AF, me estaré refiriendo al AFD.

Estos artículos están confeccionados desde mi punto de vista como fotógrafo aficionado con 25 años de fotografía 100% digital (incluyendo la captura con cámaras digitales) y con un AF que contiene más de 25.000 fotografías finalizadas. Espero que esta serie de artículos sea útil para otros fotógrafos que no han resuelto satisfactoriamente o tienen pendiente, en todo o en parte, la gestión de su AF.

Definición

Primero hay que definirlo: el AF es el conjunto formado por las imágenes originales captadas por la cámara fotográfica, las imágenes intermedias y finales, su procesado y su clasificación, sustanciado en una colección de archivos digitales. A lo largo del siglo XXI, de la mano de la expansión de la fografía digital, el soporte del AF ha migrado desde la película y el soporte papel a la expresión digital en forma de datos contenidos en ficheros, al igual que el sonido, el vídeo, etc. Como se verá, con profundas implicaciones, siendo la más importante de todas el tamaño; el número de fotografías de los AF ha aumentado en varios órdenes de magnitud. Gestionarlo correctamente se ha convertido en una necesidad imperiosa para todo fotógrafo que aprecie en algo su trabajo o su afición.

Parte de un AF

La cadena de producción y gestión del AF en la fotografía digital está formada por:

  • Fotografías originales: Directamente desde una cámara digital (sea ésta un dispositivo dedicado o un componente en otro dispositivo digital, como un teléfono o una tableta). Se sustancia en un conjunto de ficheros almacenado en una o varias ubicaciones (copias de respaldo) y accesible por uno o varios ordenadores.
  • Conservación de los datos: común a cualquier tipo de contenido digital, incluye la replicación del contenido mediante la realización de copias de respaldo para protegerlo de pérdida o deterioro por fallos del hardware o del software, y la migración forzada por el cambio de los dispositivos de almacenamiento y la obsolescencia de los formatos de archivo.
  • Entorno de procesado: es el equivalente al laboratorio químico, y está compuesto por las aplicaciones que generan las imágenes finales a partir de las originales, generando dos tipos de productos intermedios: los ajustes que definen las transformaciones que se aplican a las imágenes originales y las imágenes intermedias, necesarias en transformaciones complejas o cuando se necesitan varias aplicaciones para el procesado.
  • Entorno de clasificación: aprovechando las ventajas del soporte digital, supone la adición de información (también llamada metadatos) que permite buscar, ordenar y clasificar el AF. Incluye los metadatos y las aplicaciones para visualizarlos y modificarlos.
  • Imágenes finales: compuesto por la fotografías que, en un instante dado, se consideran completamente procesadas y clasificadas. De cada fotografía del AF debe existir, al menos, una copia finalizada, disponible para visualizar y compartir. Pero no es infrecuente que existan varias versiones finales de una fotografía, dependiendo del uso que se le vaya a dar.

El tamaño del AF

Dado que en su forma digital no es más que un conjunto de ficheros, se puede definir por su número o por el espacio que ocupa. Sin embargo, el dato más interesante para el fotógrafo es el número de fotografías que lo componen, pero este dato no es inmediato ni fácil de obtener, como se verá más adelante.

En función del número de fotografías, el AF se puede clasificar en:

  • Pequeño (hasta 1.000 fotografías). Lo habitual en la época de las fotografía química, cuando bastaban unos cuantos álbumes o un par de cajas para almacenar el AF familiar. Muy poco frecuente en fotografía digital.
  • Mediano (de 1.000 a 10.000 fotografías). Es el tamaño más frecuente para la mayoría de la población que, sin considerarse aficionada a la fotografía, ha reemplazado la fotografía química por la digital para registrar las imágenes de sus seres queridos, recuerdos, viajes, etc.
  • Grande (de 10.000 a 100.000 fotografías). Lo habitual entre fotógrafos aficionados y profesionales a pequeña escala. Se dedica un presupuesto elevado al equipo fotográfico y se utilizan aplicaciones específicas para el procesado, aunque se le presta menos atención a la clasificación.
  • Muy grande (de 100.000 a 1.000.000 de fotografías). Territorio de algunos fotógrafos aficionados y de profesionales con mucha producción, estudios fotográficos, etc. Requiere mucha inversión en equipamiento informático para almacenamiento de datos, potencia de proceso, periféricos (como el monitor) y aplicaciones fotográficas. También hay casos entre fotógrafos aficionados que priman la obtención de imágenes en detrimento del procesado y la clasificación, e incluso de la tarea crítica de la conservación.
  • Inmenso: (más de 1.000.000 de fotografías). Grandes empresas del sector de la imagen, publicaciones, archivos públicos y privados, etc. Realizan una gestión profesional del AF con presupuestos elevados y expertos profesionales en este campo, aunque hay excepciones que incluyen fotógrafos autónomos con una gran producción y poco tiempo dedicado a la gestión de su AF.

Visto lo visto, la primera pregunta que hay que realizarse cuando se aborda la gestión del AF es: ¿qué tamaño tiene? Lo veremos en el siguiente artículo.